En paz

-“Señor guardia, arrésteme, por favor. Sin preguntas.”
Durante los treinta años siguientes permaneció en silencio absoluto, en una celda pequeñita pero bien ventilada.La noche de su octogésimo cumpleaños se levantó y llamó al carcelero.
- “Ya puede dejarme ir. Gracias por todo.”
Al día siguiente atracó cuatro bancos y un furgón blindado. Sabía que su corazón no aguantaría tantas emociones, pero murió contento.
Joaquín Vélez siempre pagaba por adelantado.
Joaquín Vélez siempre pagaba por adelantado.
Maria Jose Barrios